Volvo Trucks apuesta por el GNL

Volvo Trucks apuesta por el GNL

Los nuevos camiones Volvo Trucks a GNL ofrecen 420 CV o 460 CV, para operaciones de transporte pesado regional y de largo recorrido, ofrecen el mismo rendimiento que un camión diésel, pero con menores costes de explotación y hasta un 20% menos de emisiones, para su uso con GNL.

Volvo Trucks ha presentado sus nuevos camiones Euro 6 propulsados por Gas Natural Licuado, GNL, o biogás, que a decir del fabricante, ofrecen el mismo rendimiento que sus modelos diésel, pero generan entre un 20% y un 100% menos de emisiones de CO2. Ambos modelos, de los que el fabricante no ha informado de su precio de venta, estarán disponibles durante el primer semestre de 2018.

Los nuevos Volvo FH y FM a GNL ofrecen una gama de potencias desde 420 CV a 460 CV y pueden utilizarse en operaciones de transporte pesado regional y de largo recorrido. Constituyen una alternativa con un bajo impacto medioambiental, que cubre las necesidades de rendimiento, ahorro de combustible y autonomía operativa, ajustándose así a las expectativas de los clientes.

Tecnología diésel impulsada por gas

El gas natural ofrece claras ventajas medioambientales, y actualmente tiene un precio competitivo con respecto al diésel, lo que se traduce en unos menores costes operativos, además de una reducción considerable del impacto medioambiental, debido a las emisiones del transporte por carretera.

En este contexto, Volvo ha apostado por la contrastada tecnología de sus motores diésel, entre otras cosas, porque un motor de ciclo diésel tiene un rendimiento de un 15% superior al de un ciclo Otto, que es la solución convencional para los motores “puros” de gas, que utilizan bujías para para producir la chispa.

Entre el 5 y el 10% del consumo total es diésel, que cumple el papel de servir de detonante, mientras que el 90% a 95% restante es gas natural.

En el motor de gas de Volvo, el D13K Euro 6 step C de última generación, hay dos circuitos diferenciados para el diésel y para el gas, ya que la inyección, primero del diésel y después del gas, se realiza de forma sucesiva en el mismo inyector, a diferencia de los motores diésel dualizados, en los que se inyecta en el motor una mezcla de diésel y gas de forma simultánea.

Lo que diferencia el motor de GNL respecto del motor convencional diésel, es todo lo relativo a la inyección del gas. Mediante una bomba hidráulica, se eleva la presión hasta los 300 bares, con lo que el GNL pasa a estado gaseoso y al mismo tiempo se eleva la temperatura. Mediante una válvula dosificadora, pasa al common rail y de ahí a los inyectores, de doble tobera, en la cantidad precisa.

volvo gnl

El consumo de combustible, es equivalente al de la versión diésel, y está entre un 15 y un 25% por debajo del de los motores de gas convencionales.

Con este esquema de funcionamiento, entre el 5 y el 10% del consumo total es diésel, que cumple el papel de servir de detonante, mientras que el 90% a 95% restante es gas natural.

De esta forma se consigue un consumo de combustible equivalente al de los motores diésel de Volvo, pero “entre un 15 y un 25% menor que el de los motores de gas convencionales”. En el caso de Transnugón, que es la empresa que ha testado por carreteras españolas la primera unidad de un Volvo FH a gas, el diferencial de precio llega a un 35%, a favor del gas con respecto al diésel.

En el caso de sustituir el diésel de origen fósil por HVO (hidrobiodiésel) y combinarse con bio-GNL, la reducción de las emisiones puede llegar al 100%, con respecto a las de un motor diésel convencional.

El motor de gas de 460 CV ofrece un par máximo de 2.300 Nm, mientras que la versión de 420 CV ofrece 2.100 Nm, cifras similares a las de los correspondientes motores diésel del fabricante, como se puede ver en los gráficos. De esta forma, se obtiene el rendimiento de un motor diésel, pero con la ventaja de una reducción de las emisiones y de los costes operativos, por el menor precio del gas natural.

Tablas par motor de un motor Volvo diésel izda.) frente a un motor equivalente a GNL.

Tablas par motor de un motor Volvo diésel izda.) frente a un motor equivalente a GNL.

En cuanto al consumo de combustible, es equivalente al de la versión diésel, y está entre un 15 y un 25% por debajo del de los motores de gas convencionales. Tanto el GNL como el bio-GNL están compuestos por metano, pero si se utiliza biogás, el impacto medioambiental durante la conducción puede reducirse hasta un 100%, mientras que con gas natural, la reducción es del 20%.

El gas se almacena licuado como GNL a 4-10 bares de presión y a una temperatura de entre -125ºC y -140ºC, que ofrece una autonomía de hasta 1.000 km, con un tiempo de repostaje similar a hacerlo con diésel convencional. En caso de quedarse sin gas, la potencia de salida queda limitada a 50 CV.

Volvo basa su solución en los probados motores diésel de 13 litros Euro6 Step C, para su funcionamiento con gas natural, pero utilizando gasóleo para la explosión de la mezcla.

Motor de gas Volvo D13K Euro6 step C, con el circuito de GNL en rojo y el circuito del diésel en amarillo.

Características del Volvo FH GNL y del Volvo FM GNL

Disponible en tractoras (4×2, 6×2, 6×4) y vehículos rígidos (4×2, 6×2, 6×4).

El motor es el Volvo G13C Euro 6, con tecnología common rail de 13 litros y 6 cilindros, boquillas de inyectores para gas y diésel.

Disponible con 420 CV/ 2.100 Nm y 460 CV/2.300 Nm.

Caja de cambios: Volvo I-Shift.

Depósitos de gas con capacidades de 115 kg (275 l), 155 kg (375 l) o 205 kg (495 l) de GNL, además de un pequeño depósito de diésel. (1 litro de diésel equivale a 0,72 kg de GNL).

Tratamiento posterior de los gases de escape: SCR y filtro de partículas.

 

Fuente: www.cadenadesuministro.es

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